Marilyn Rossner. Puerto de La Cruz. Tenerife

Diez y media de la mañana, Puerto de La Cruz, Tenerife, Hotel Maritín un domingo diferente. Marilyn Rossner la médium canadiense se dispone a comenzar la sesión de introducción a la vida espiritual. Salón de conferencias rebosante de espectadores pendientes de las manifestaciones del otro lado, del lado del mundo espiritual.
Tras una larga introducción de preparación para los acontecimientos que acontecerán la entrada del año 2012, Marilyn con su cuerpo inquieto se dirige al público, le sigue su traductora, una voz sensual que irrumpe en el silencio de la sala. “Can i speak with you?”, dice la medium y se traduce en la sala: ¿puedo hablar contigo?, a lo que el espectador sin mediar un ápice de duda responde; sí. Es así, de forma inmediata como la médium entra en contacto con el mundo espiritual. En esos momentos transmite a los asistentes las energías y mensajes que vienen del otro lado, sin lugar a duda, un mundo lleno de esperanza y sabiduría, que deja a los asistentes en un silencio casi sepulcral.
Allí me encuentro, expectativo, observador, pendiente de que se me manifieste mi entorno espiritual, mis energías presentes que desde ese día percibo más positivas, que me envuelven en un áurea llena de color y con ganas de transmitir el mensaje de los sabios, como dice Brian Weiss en sus libros.
De un lado al otro de la sala, Marilyn de desliza sobre unas zapatillas planas que la hacen sin duda más pequeña, una silueta de niña de doce años, pero con una altura inmensurable ante tanto mensaje.
Los allí presentes no daban crédito ante tanto acierto sobre los aconteceres en el mundo espiritual, sin lugar a ludas un aliento para quienes perciben que éste es el único y lugar donde vamos a convivir. Desde luego su mensaje se convirtió en un aliento de esperanza, un reflejo manifiesto de una vida pletórica que debemos acontecer para no enfrentarnos a un mundo espiritual lleno de oscuridad.
Difíciles son de encontrar las palabras para describir la sensibilidad con que se expresaba una y otra vez, con la que transmitía sus mensajes desde el otro lado, innumerables fueron las experiencias expuestas, pero sin lugar a dudas, pertenecientes al mundo personal de cada uno de los asistentes, a sus dudas, a sus preguntas, a la conexión con el mundo sensitivo, pero en definitiva daban respuestas individualizadas pertenecientes a cada uno de nosotros, donde la repuestas se encontraba en cada uno de los asistentes.
La experiencia termina cuando casi son las catorce horas, donde se le brinda un pequeño homenaje entre los asistentes con motivo de sus cumpleaños, un grupo de voces local irrumpe en la sala, y cantan a Marilyn, se acabaron los mensajes, es hora de manifestar la gratitud ante las hora de exposición y contacto con el mundo espiritual.
Marcho después de un beso que le dejo, sin un mensaje, pero quizás con la lección aprendida, no se han manifestado, quizás en otra ocasión, o por qué no, al igual me llevo los mensajes dentro de mí y se irán decodificando a medida que reflexione sobre lo que aconteció el domingo cinco de febrero de 2011, cuando de manera fortuita me encontré entre los asistentes buscando una respuesta a mis preguntas.
Gracias Marilyn por llenar mi corazón de respuestas, y que el mundo espiritual te llene de color y sabiduría para que la sigas transmitiendo por esos lugares que llaman mundo.

Doctor Orlando Gutiérrez Rodríguez
Lcdo. en Ciencias de la Información. Periodista

Anuncios