QUÉ DIFÍCIL

Qué difícil esperar la mañana, cuando aún solo escucho mi aliento.
Qué difícil ver como el corazón despliega sus manos para cerrar la boca y que no expiren las palabras.
Y pasa el tiempo. Los días. Las semanas. Y hasta las horas esperan que se desplieguen las ventanas del día.
Vuelve una y otra vez. Angustia divina. Que se coló por las puertas cerradas.
Recoger. Partir con lo básico. Sentir que voy, y en estas me quedo.
Partir para estar. Estar donde ya no existen los recuerdos.
Pensamientos efímeros que se disipan en la mirada perdida.
Qué difícil es la espera. Que eterna la distancia. Que lejano y largo se ha vuelto el camino.
Y si abriera los oscuros postigos, se colaría la tenue luz de la luna.
La tuya. La mía. La misma que me persigue en la distancia.
Y de nuevo el camino. Mas lejos la espera.
La distancia que separa los lugares los vuelve oscuros en cuanto cierras puertas y ventanas.
Qué difícil y larga se hace la espera, para que expire la verdad.
Larga y eterna se vuelve la noche, aunque me arrope con la luz de la luna.
Y el silencio. De nuevo se deja escuchar. Colándose por los rincones.
Qué eterna es la espera difícil. Qué largo se ha vuelto el camino. Que oscura la distancia.
Las palabras rompieron el silencio. Y los sonidos estrujaron el corazón expectante.
Y si la verdad viniera a visitarme. Lo haría desnuda.
Detrás la tenue luz de la luna. Delante la desnuda verdad. Bajo ésta no habrá sombra.
La abandonó. La traicionó. Dejó sola a la mentira.
Qué difícil que llegue el ocaso, cuando aún hay luz del día.
Recoge. Huye y marcha. Dijo la verdad a la mentira.
Largo, arduo y complicado se volvió el camino. Atrapado en el silencio, de las palabras perdidas.
Mírame. Escúchame. Dijo la verdad desnuda a la mentira.
No huyas al silencio. Donde no existe la luz del día.
Es capaz de huir sola. Dejando sola a la mentira.
Allá encontrará la luz de un nuevo día.
Sonarán las palabras. Callará el silencio.
Crujirán las puertas, ventanas y postigos para colarse desnuda.
Que fuerte se arraigó la mentira.
Que atrás quedó en el camino. Cuanta sombra proyectó a la verdad desprotegida.
Qué difícil y ahora sola. En tu silencio. Con la oscuridad que apagó tu luz, y perdió tus palabras.
A quién esperas encontrar, después de esta noche perdida.
Y viajó la verdad de nuevo. Sola y desprotegida.
Emprendió el camino.
Qué difícil.

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