LOS BOBOS SON FANTÁSTICOS

Mañana del viernes 14 de julio de 2017, en la cafetería de cada día, segundo café de la mañana.

  • Cuánto cuesta un cortado y un barraquito; pregunta uno de ellos.

Previo, los dos, a haber ocupado una mesa de la terraza donde había un matrimonio sentado.

  • 1,70 €, respondió la camarera.
  • Pues entonces sólo me deja un cortado y se lo doy a mi primo.

Como si de un ritual se tratara se repite cada mañana con sus diferentes circunstancias.

Ayer sin ir más lejos volví a ver al de la caja de música. Cada día va a primera hora de la mañana a la cafetería, de su mochila saca un bocadillo envuelto en papel de aluminio, y lo acompaña con un cortado natural que pide con bastante buena educación. De su mano pende una pequeña radio, yo lo llamo la cajita de la música, Está completamente colorida, al más estilo Andy Warhol o incluso Piet Mondrian, es bastante pop. radioLa caja de música va en silencio en ocasiones, pero él escucha. Su sonrisa en la cara manifiesta el sentido de las notas musicales que el resto no oímos.

También se sienta una pareja acompañada de otro compañero. Se profesan amor todos los días, ejercen el mismo ritual gastronómico, similar al de la caja de música. Mientras que ella le brinda besos y abrazos, a él en ocasiones le he visto acompañar a los Santos con los hábitos eclesiásticos en épocas de fiestas.

El matrimonio abandona la terraza se sintieron intimidados por su presencia, yo ya había  observado la situación puesto que no pierdo ocasión para analizar cada movimiento que se produce a mi alrededor. Él apenas abría la boca, ella se quejaba de poco café de su cortado, del frío y humedad que hacía en la casa de su amiga; encima vivía anexa a la suya. De lo pesadas y lentas que habían sido las películas que le había dejado su esposo en un pen drive y que se las debía renovar. De lo asqueroso que era lo que había visto en la vitrina de la cafetería, pan con semillas tomate y aceitunas.

Saca un cigarrillo Fortuna lo enciende, y apenas sabía exhalar el humo que llevaba hasta sus pulmones, la mano que sustentaba el cigarrillo manchada completamente de café con leche, y diría más, hasta de un huevo frito de primeras horas de la mañana.

La miro. Giro mi cabeza hasta la caja de música. Observo al primo que paga el cortado. Y me pregunto si quizás esa mujer no tendría que haber salido hoy de su casa. El mundo de los bobos es fantástico, con mi máximo respeto a los bobos, que en realidad no lo son, pertenecen a una escuela taller de alumnos con disminuciones psíquicas.

Qué bueno ser bobo en el mundo de los listos. Mientras que unos vemos: en la caja de música, arte. En el primo, bondad. En la pareja, amor. En los hábitos, fe. Y en la señora del cigarrillo, miseria.

Me encantaría huir con la caja de música, llevar en mi rostro la sonrisa de su portador.  Brindar una bebida a mis amigos. Y manifestar amor y fe sin tapujos.

Entre la dicotomía del bobo y la señora del cigarrillo, ya saben con quién me quedo. Pues ésta asume un papel novelesco, fantasmal y carente de sentido desde primera hora de la mañana, me cuestiono cuál será su novela a última hora de la tarde.

En verdad se puede sustentar vivir en una vida llena de mentiras.

Y los bobos regresan al huerto de trabajo, lo llaman escuela taller. Yo regreso a mi oficina y al llegar me encuentro con el Señor Conejo; desde hace meses todos somos Señor Conejo, puesto que no he visto a ningún cuerdo feliz; pues bailemos Señor Conejo, le contesto, antes de tomar el tercer café de la mañana.

Dr. Orlando Gutiérrez Rodríguez – Periodista

Anuncios

FRAGILIDAD

Me ahogué con las palabras. Eran gritos de silencio.

Como si una piedra se convirtiera en polvo,

y lo esparciera el viento.GRAGIL_01

Quise volar. Quise disipar el dolor que tenía dentro.

Fijé mi mirada con la suya.

Quise vencer al amor, que me pedía volar.

Muchas las razones, las tardes, la mirada sostenida,

y un valor que aumentaba con las ilusiones

que deseaban acariciar el cielo con mis manos.

Sus ojos se abrieron espacio entre las nubes,

para buscar los míos.fragil_02

Y mi voz enmudeció para vencer la tristeza que tenía dentro.

Cuando ya no estaba le eché de menos,

cuando marchaba quería que volviera.

La noche oscurecía las marchas y  convencía

de un mañana donde volvamos a vernos.

Me colé en la insistencia de sus palabras.

El sonido que articulaban cuando llamaba por mi nombre.

Y no me sentí solo, porque volví a abrazar.

Pídeme con la fragilidad que suenan tus palabras.

Te alejas y me duele.

Un “te quiero”, sin voz.

Cualquier intento lo disipó el tiempo.

Los ojos que ahora miro solo los veo yo.

Tus heridas que fueron las mías

quedaron cicatrizadas por un; “ya no”.fragil_03

Nadie calló mi verdad.

El cerrojo que cortó mis alas

se abrió para dar paso al sonido de las palabras.

Liberé mi mirada, la fijé con la tuya,

y te regalé mi sonrisa.

DR. ORLANDO GUTIÉRREZ RODRÍGUEZ – PERIODISTA

LA VISITA

¿Quién dijo miedo?, cuando todo ya había pasado.
La noche anterior, cuando paseaba por las frías calles de la vieja ciudad, y mientras me empapaba la escarcha que se precipitaba lentamente, pensé: lloviendo
… ¿Hubo de ser necesario vivir todas esas experiencias?
… ¿Valió la pena homenajear a la soledad?
… Dónde quedaban los recuerdos.
Éstos ya efímeros, cansados del desapego. Vertidos en una copa de vino sin aliento; quedaron atrás.
Maduro, sonriente, y con las lentes llenas de humedad por los vahos que se mezclaban con el humo del tabaco; conversaba con la amistad.
Vino a verme. Como era costumbre tiempo atrás. Traía un presente envuelto en el mayor de los cariños.
Fue mas precioso el gesto que el presente. Fue mas grande la sonrisa que el agradecimiento.
Y de nuevo un abrazo. Y la amistad sonrió.
Descendimos escaleras abajo antes de que el reloj cesara la luz. Y ya en la calle; nos sorprendió el frío. Era invierno, un invierno tan duro, como duro había sido el pasado.
Las calles se posicionaron en nuestro frente. Daba igual, a la derecha o de frente.
Lo importante era el hambre de amistad.
La brisa descendía desde la torre de La Concepción en dirección a Los Adelantados.
Y un alto en el camino, dijo la amistad, para degustar un vino.
Tras el cristal de la ventana donde apoyé mi copa, observaba la tenue lluvia y a los viandantes sorteándola bajo los soportales.
Era solo un alto, dijo la amistad. Porque el presente continuaba a modo de bula.
No había destino, no existía lugar. El rincón de la plazoleta ya había perdido mi atención.
Giré a la derecha y luego bajé. Justo donde un día perdí el sentido por las cosas. Donde también en tantas ocasiones me empapó la lluvia, y apagó el fuego del corazón.
Y un callejón estrecho nos llevó a la taberna. No hubo que consultar nada. La amistad leía mi pensamiento y mis ansias de comunicación.
Qué bueno. Qué calorcito había en su interior.
El olor a comida se mezclaba con la vieja madera que forraba los techos y carpinterías.
Y quise ver lo bajo, lo alto. Cada rincón.
Ya había estado. Pero solo cuando las musas entran en mí, es cuando puedo percibir los bellos rincones.
Quise compartir con la amistad todo aquello que veía, que sentía, que hasta palpaba; porque solo encontrando la textura de las cosas se llega hasta lo mas hondo.
Pronto estuvo la comida en la mesa. Y de nuevo el vino. Sin elegirlo; pues ya sabían de nuestros gustos.
En el jugo de la Biblia se encontraban también las texturas de la tierra, del lugar donde un día fue fruto. Y el olor de las varas donde un día suspendieron sus racimos.
La gente hablaba de forma sigilosa. No se levantaba la voz. Sólo la levantan aquellos que no llevan razón.
Y los susurros dieron forma a las palabras. Las palabras a las oraciones, y éstas a un sinfín de recuerdos entrañables.
Pasaron las horas. Llegaron los postres que nunca tomamos. Y de nuevo al frío callejón; donde la brisa se había disipado, quizás perdido por otros lares de la vieja ciudad. cielo
Y la amistad me abrazó. Y yo me dejé como muñeco de trapo en las manos de un niño.
Porque los niños no entienden de ira. Porque la fantasía de un niño es infinita. Porque un niño debe ser protegido con afecto.
No quería que la noche acabara. Me guardé mis presentes.
En la esquina del instituto miré al cielo. La luna se abría entre las nubes y nos guiaba el camino.  cabrera
La noche comenzaba a estar despejada.
Como mi vida, como mi mente, como mi corazón.
Qué bonito despertar tuve en enero.
Ahora espero que la amistad toque de nuevo a la puerta. Me escuche. Me hable. peluche
… Y me atrape como muñeco de trapo aferrado a las manos de un niño.
DR. ORLANDO GUTIÉRREZ RODRÍGUEZ – PERIODISTA

… DICIEMBRE, UN CAMINO DE VERDAD

Llegó diciembre como cada año, como una entrega sin límite.

Las calles humedecieron y en los charcos de la última lluvia se reflejaban las luces de la navidad. laguna

El trasiego de la gente de acá para allá incitaba a perderse por la vieja ciudad, desde los postigos entreabiertos los mayores observaban la tenue posma que aún caía en la mañana.

Esperando que la mañana diera paso a la tarde para mimetizarme en la noche, donde se encuentran los sueños, las miradas cómplices, las voces de la amistad envueltas en una buena compañía.

Quisiera tener un verso y lanzarlo al aire, pero diciembre trajo los recuerdos.

En las miradas de los niños encuentro la pasión por la infancia inocente. nino

Comenzamos con una explosión de ilusión, luces, champán, imágenes sinceras donde arropaba la amistad. Era agua fresca que invitaba al vuelo.

Pero habían dormido los recuerdos del pasado, eclipsados por la verdad de las cosas.

Emigraron al olvido, los disipaban las caricias sinceras, las miradas clavadas esperando una respuesta.

Quién me besó anoche, quién acarició mi espalda, quién me habrá amado.

Un universo de color esperaba detrás de la puerta, esperando que lo abrazara.

Un volcán de calor bajo el frío del invierno.

Era la antesala del futuro y la libertad.

Los recuerdos dejaron de serlos cuando veía el dolor que habían producido, cuando la verdad había desenmascarado al mal interesado.

Quien había sido matador de sueños ahora dormía en soledad.

Abrazo la libertad por un día haber sido esclavo.

Y el dolor del alma dejó de serlo, amo la palabra “Libertad”. paloma

Recuerdo aún cuanto frágil era el corazón, para con el tiempo cicatrizar las heridas del pasado.

Éstas ahora fuertes y preparadas para disipar cual fantasía proyectes en ese atrezo producto de la más falsa de las imaginaciones.

Y de nuevo el invierno, con la lumbre del hogar encendida preparada para esconder para siempre las mentiras que ahora debes.

El invierno me ama, me espera. Diciembre me arropa me acompaña. La noche me envuelve en las pasiones olvidadas.

Y me pierdo entre sus luces, las que engalanan la ciudad. Me hago a la vez pequeño y grande, me mimetizo en sus calles, con sus gentes recorriendo los pasos del pasado; buscando el frío.

Bajo la mirada y sigo mis pasos, los líquenes, los reflejos, los adoquines que no dejan de ser una piedra en el camino.

Pronto llama mi atención el sonido. Ese que se cuela por los callejones. Son risas arropadas que salen de los locales. Me invitan a mezclarme entre sus gentes.

Y así entró diciembre. Fuerte. Con la pasión de la verdad, habiendo enterrado la mentira.

 DR. ORLANDO GUTIÉRREZ RODRÍGUEZ – PERIODISTA

HOY HE VISTO (…)

SAMURAI

TARDE DE MENSAJES

IMG_4185TARDE DE MENSAJES
Que mágica la vida que se lleva las ensoñaciones que no dejan pasar la luz.
Dulzura, palabras de aliento y registros lingüísticos para todos los públicos que llenaron la sala del Hotel Maritín en el Puerto de La Cruz el pasado viernes 27 de mayo. Desde allí nos hablaba Mikel Lizarralde, a través de su formación en el ámbito de la evolución personal y la sanación evolutiva.
Preguntas en la sala, respuestas en su voz; quedando algo en la mente de los más experimentados a lo que no hubo respuesta; “bilocación”, como fue el caso de SANTA TERESA DE JESÚS (1515-1582), san FRANCISCO DE ASÍS (1182-1226).
La llamada del universo pidiendo respuestas y sus interpretaciones llenaron una sala con un aforo aproximado de unas cincuenta personas.

Y el sol trajo la luz, y la luz las respuestas desde la oscuridad de la noche, cuando se hicieron las preguntas oportunas al universo (manifestación de Dios, creador de todo lo que nos envuelve).
Tan pronto la verdad en forma de mensajes se llevó las ensoñaciones y fantasías.
Y los mensajes a través de la duce voz de Mikel se manifestaban aleatoriamente una y otra vez en una sala expectante que rompía el silencio con algún que otro sollozo que asentía la verdad.
Y si desde el otro lado nos observan y aconsejan, cómo hay personas que puedan vivir en la oscuridad, robando la magia de los nobles, y los sueños eclipsados en la maldad manifiesta.
Discípulo de la médium canadiense Marilyn Rossner, canalizadores, guías espirituales entre los dos lados. Canalización con el mundo de los espíritus. Decodificador de mensajes y señales que pocos interpretamos.
Al otro lado del tiempo, en una realidad paralela y que no todos perciben, nacen las verdades de quienes nos observan, y nos guían hacia el camino de la luz. Otros permanecen en la oscuridad de las tinieblas donde conviven diariamente con la maldad que actuará en forma de boomerang.
Quien te aparte de la luz no debe permanecer en tu camino. Va sembrando oscuridad para que la llama de tu vida se vaya apagando y te conduzca a las tinieblas de nunca tenían que haber salida a retroalimentarse de forma vampírica de quienes brillan en su propia evolución personal.

IMG_4192
Y llegaron los jardines, las flores, la dulzura de la música. Un mundo onírico donde los Seres de luz se juntan para guiar nuestros pasos.
Gracias Mikel.
Dr. Orlando Gutiérrez Rodríguez – PERIODISTA

PALABRAS (…)